Dragón de Agua Chino

dragon de agua chino

El cuerpo es muy similar a una iguana, de color verde brillante pero con algunos toques azul y rosa alrededor de la garganta.

INFORMACIÓN ÚTIL

Origen: China, Tailandia e Indochina.

Nombre científico: Physignathus cocincinus

Tamaño: Alcanza los 80-90 centímetros (las hembras suelen ser más pequeñas). Viven unos 10 años.

Características generales: El cuerpo es muy similar a una iguana, de color verde brillante pero con algunos toques azul y rosa alrededor de la garganta. Son animales semiarborícolas y viven preferentemente a la orilla del agua. Son excelentes nadadores, y pueden permanecer sumergidos durante un largo rato. Además, como todos los reptiles, es un animal de “sangre fría”; esto significa que no son capaces de regular su propia temperatura por lo que la obtienen del exterior. Es por esto que necesitan vivir bajo temperaturas un tanto elevadas y tener a disposición varias fuentes de calor.

 

CUIDADOS GENERALES

Ambientación:

   Para un dragón joven (de hasta 40 cm. con cola) lo ideal es un terrario de aproximadamente 70x50x30 cm. Para un individuo más grande es necesario, como mínimo, un terrario de 100x80x40 cm.

   El substrato puede ser corteza de corte grande, o una mezcla de turba (¨manto de pino¨); siendo la primer opción la más conveniente. Recomendamos evitar el uso de piedritas de acuario, aserrín, arena o chips de cedro, ya que pueden ser ingerido y causar serios daños o incluso la muerte.

   Los dragones son muy trepadores, por lo que es indispensable proveer ramas en diferentes posiciones y cercanas al recipiente con agua. Además se pueden colocar plantas artificiales de plástico (controlar que no sean comidas) o plantas naturales no tóxicas y piedras de diferentes tamaños.

   Se debe proveer un recipiente con agua lo suficientemente grande como para que entre el cuerpo del animal entero; esto también ayuda a mantener la humedad. Idealmente, el terrario debería tener la mitad con agua y la otra mitad con el sustrato adecuado. Además hay que rociar el terrario y al animal especialmente cuando está por mudar su piel. Es bueno darles un baño de agua tibia por lo menos una vez al mes en una bañadera o recipiente grande donde pueda nadar. En invierno hay que tener cuidado con los cambios de temperatura al sacarlo del baño.

 

Mantenimiento:

La higiene es esencial, ya que sirve para prevenir enfermedades. Los desechos (materia fecal y restos de comida) deben ser removidos diariamente. Es conveniente limpiar la reptilera y todos los implementos, por lo menos una vez al mes con agua caliente y jabón blanco (enjuagar bien), reemplazando el sustrato completamente.

Iluminación:

   La luz es sumamente importante, necesitan un período diario de luz de, al menos, 12 horas (se pueden reducir a 10 en invierno). Este período debe ser respetado haciendo de él una rutina, de lo contrario el animal verá afectado su metabolismo. Existen relojes especiales para conectar las luces del terrario, sin necesidad de que alguien deba estar presente para hacerlo.

   Es indispensable el uso de tubos para reptiles de espectro completo (rayos UVA y UVB) ya que éstos son los encargados de permitir la asimilación de la vitamina D y el calcio (dos sustancias importantísimas para los reptiles).

   Es ideal poder proveer al animal de luz solar natural dos veces por semana. Al hacer esto se debe sacar al dragón de la reptilera y colocarle una correa o meterlo en una jaula de la que no pueda escapar. Hay que tener mucho cuidado de que la temperatura no sea excesiva ni muy baja (ej, en invierno).

 

Temperatura:

   Dentro del terrario la temperatura debe oscilar entre los 25º C en un extremo y los 30ºC en el otro, pudiendo bajar hasta los 22ºC durante la noche. Se suelen usar piedras calefactoras (sólo para que se posen sobre ella, no para dar calor al ambiente), y agregar lamparitas o spots si fuese necesario agregar calor, aunque hay que controlar que el dragón no pueda alcanzarlos y lastimarse. Es muy importante controlar este factor, por eso es necesario un termómetro de buena calidad.

   La humedad debe ser de entre un 70 a un 90%. Esto se logra mediante bañaderas anchas cerca de la fuente de calor y el rociado diario.

         

Alimentación:

   Los dragones de agua, si bien son omnívoros, en la práctica suelen ser más bien carnívoros.

   Los más jóvenes comen pequeños insectos (acorde al tamaño del animal), que pueden variar desde grillos y tenebrios, hasta zophobas; todos ellos de criadero, ya que los que encontramos en las casas o en la calle pueden tener residuos de veneno. Siempre hay que tener en cuenta que presas más pequeñas son más fáciles para digerir que presas grandes. Pueden comer día por medio o incluso todos los días cuando son muy jóvenes. También se les puede ofrecer variedad de frutas y verduras cortadas en trozos pequeños (aunque no suelen aceptar mucho este tipo de alimento).

   Los adultos (e incluso los sub-adultos) llegan a comer con facilidad (además de insectos), mamones de ratón en incluso ratones pequeños. Éstos comen cada 2-3 días.

         Es importante suplementar estas comidas con calcio en polvo y suplementos vitamínicos para reptiles (por lo menos 3 veces por semana en jóvenes y 1 vez por semana en adultos)

 

Otros cuidados:

   Estos animales pueden  tenerse en parejas (un macho y una hembra), pero hay que tener en cuenta que el terrario que los albergará deberá ser lo suficientemente grande como para que la hembra pueda alejarse del acoso del macho en épocas de apareamiento.

   Este tipo de animales necesita ser observado con mucha atención, porque la más mínima señal o cambio en su coloración o comportamiento puede estar indicando una enfermedad  o stress.

   Pueden estresarse muy fácilmente. Se recomienda prestar atención si se tienen además perros, gatos u otros reptiles en casa.

   Son animales dóciles, pero no les gusta que los agarren fuerte; es preferible tomarlos suavemente dándole una base de apoyo (ej. nuestro antebrazo)


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